Querido Omar:
Aunque no tuve la oportunidad de tratarte y conocerte durante mucho tiempo;
en el breve camino compartido me permitió redescubrir en ti una manera distinta y honesta de hacer política: con Sencillez , humildad, solidaridad, firmeza, con profundo sentido humano y de compromiso; lo cual me recordó a mi gran amigo Enrique Tejera Paris.
Me quedaron especialmente grabadas tus palabras sobre “todo lo que aprendiste durante los años de persecución, asedio y destierro, particularmente el valor de la humildad”. No solo la proclamas, la practicas y la proyectas en tu trato cotidiano, en tu amistad y en tu compromiso con Venezuela.
Hoy regresas necesaria y voluntariamente a nuestra patria, no precisamente en condiciones de seguridad ni de certeza, sino para reencontrarte con la cruenta realidad de un pueblo y un país desbastado por la adversidad, para continuar una lucha llena de dificultades. En ese camino te acompaña tu esposa, gran mujer y compañera inseparable, cuya fortaleza también merece nuestro respeto y reconocimiento.
En mi nombre , en el del movimiento sindical venezolano que te espera para acompañarte y el de esta comunidad Venezolana en el forzado exilio , recibe nuestra expresión de gratitud y admiración.
Tu vida es ejemplo de resiliencia, dignidad y compromiso político.
Esto no es una despedida, sino un hasta pronto.
Que Dios los proteja, les conceda un viaje seguro y los acompañe en su reencuentro con Venezuela.
“Si Dios está contigo , quien contra ti ?”…
Nuestra Virgencita del valle te habra e ilumine los caminos .
¡Buen viaje, querido Omar!
Vuela alto.
Venezuela te espera y necesita.!