Hoy mi corazón se viste de un profundo dolor por la partida de un ser humano excepcional, de un amigo irrepetible, de un ser humano que dedicó su vida a servir a los demás con amor, con entrega y con una convicción inquebrantable por la libertad, la justicia y los valores que engrandecen a la humanidad.
Oswaldo Muñoz no solo fue un periodista, un profesional brillante y un ciudadano ejemplar de dos patrias, Venezuela y Estados Unidos. Fue un luchador incansable, un hombre de principios sólidos, de convicciones morales y éticas que jamás claudicaron. Con su periódico El Venezolano, escribió una verdadera historia de amor y servicio a la comunidad, dejando huellas imborrables de solidaridad, esperanza y verdad.
Hoy su voz se apaga en este plano, pero su legado resuena más fuerte que nunca. Osvaldo fue un amigo leal, un hermano del alma, un hombre de una integridad admirable que vivió y murió siendo fiel a sus ideales, defendiendo la libertad, la democracia y los derechos humanos, siempre del lado de las causas justas.
Enfrentó su enfermedad con un estoicismo que solo los grandes poseen. Nunca dejó de ser fuerte, nunca dejó de ser valiente. Hoy imagino que se presenta ante Dios con su alforja cargada de obras, de luchas, de hechos que hablan por él. Estoy seguro de que el cielo le abre sus puertas, porque quienes entregan su vida al servicio de los demás se convierten en faros que nunca se apagan.
Gracias, Osvaldo, por tu amistad sincera, por tu ejemplo, por cada palabra, por cada gesto y cada batalla librada con el corazón. Te queremos y te recordaremos siempre. Tu legado no muere; al contrario, seguirá vivo en cada persona que tocaste, en cada página que escribiste, en cada acción de amor por la comunidad que tanto defendiste.
Hoy no te decimos adiós, sino hasta siempre, querido amigo. Marcha en paz, Oswaldo. Que la luz de Dios te reciba con los brazos abiertos, porque tu vida fue un canto de amor y servicio.
¡Gracias por todo lo que nos dejas!
Con profundo cariño y gratitud eterna.
Su amigo de Siempre:
José Antonio Rangel Barón