“La mejor herencia que recibí de mis padres son los Valores, la Fe en Dios, Honestidad, Trabajo, Estudio y Disciplina”.  José Antonio Rangel Barón

 

La fe, el amor a Dios y al prójimo son a juicio del doctor José Antonio Rangel Barón los valores más importantes que le han dejado sus padres y su abuela, Mi Nonita, como solía llamarla. Ellos han marcado todos los aspectos de su vida, desde su familia hasta los negocios.

El abogado y empresario considera que el mayor triunfo de su existencia se lo ha otorgado la empresa familiar Rangel Barón. Este tesoro se inició en el seno del hogar formado por sus padres y en la entrega que ha tenido con sus seis hijos, cuatro profesionales y dos adolescentes.

¿Qué valores le dejó la familia Rangel Barón?

Muchos, en primer lugar la Fe, que implica y encierra todos los demás valores. El amor a Dios sobre todas las cosas y el amor al prójimo como a sí mismo. La familia Rangel Barón debe ser el centro de toda nuestra acción, el trabajo honesto es la herramienta fundamental para sufragar nuestras necesidades básicas y para lograr un progreso sustentable y la formación integral, tanto en lo familiar como en lo académico de manera permanente.

Entender y practicar correctamente estos valores es la clave para lograr la verdadera felicidad. Para mí, José Antonio Rangel Barón, el éxito consiste en ser felices con lo que somos y con lo que hacemos, más que con lo que tenemos. Ese es un principio básico.

 

“El éxito consiste en ser cada vez mejores, no en tener más, ni en poder más, ni en adquirir mayores placeres”. José Antonio Rangel Barón

 

De mi abuela Carmen Gerómina de Rangel conocí el valor de la fe, ella me enseñó a conocer, a orar, amar a nuestro Señor Jesús y la devoción profunda a la santísima Virgen María. También me enseñó que la felicidad consiste en la paz espiritual que produce el deber cumplido y en todo caso hacer el mejor esfuerzo para lograrlo.

Aprendí de mi padre José Antonio Rangel los valores de la honestidad, integridad y amistad; fue sencillo, solidario con sus amigos y muy responsable con el hogar. Era un gran cantante, artesano y jugador de billar (fue campeón nacional de este deporte). Le pusieron por equivocación José Antonio en vez de José Félix pero su mamá toda la vida decidió llamarlo Félix y así se quedó.

Mi madre Lilly Josefa Barón de Rangel me enseñó el valor fundamental de la dignidad y el respeto a mí mismo y a los demás. Ella decía que todo era negociable menos la dignidad y la honestidad. Señalaba que la verdadera riqueza no estaba en el bolsillo, en tener bienes materiales, sino en el ser y en saber, es decir en la mente y el corazón.

De mi padrino Ramón Villalobos Galué, nacido en San Rafael de El Moján, aprendí la sencillez y la solidaridad, no sólo con la familia sino con extraños, con quienes compartía los beneficios de ser un destacado encuellador en la industria petrolera.

Y de mi tía María Presentación Rangel y de mi Tío Juan Barrientos aprendí la humildad, sencillez y la cordialidad para todo sus semejantes.

LOS ÁNGELES NO SOLO ESTÁN EN EL CIELO…

“Agradezco el apoyo y el aval de todas las personas que Dios ha puesto en mi camino”.

¿Qué otras personas marcaron su vida?

 

Tuve la suerte de encontrar durante toda mi vida, y en diferentes épocas, algunas personas mayores que me orientaron y me ayudaron en momentos claves cuando más lo necesité. Por eso creo que los ángeles no sólo están en el cielo sino también en la tierra, lo importante es que podamos identificarlos.

Entre ellos puedo citar algunos como mi padrino Ramón Villalobos Galué; Don Luis García Nebot, mayor y comandante de los bomberos de Maracaibo, locutor y empresario de la radiodifusión, con un gran sentido de altruismo y con una gran vocación de servicio social. Tuve la oportunidad de conocerlo en un campamento vacacional de la Cruz Roja, seccional Zulia, al ser seleccionado en mi colegio –el Grupo Escolar Nacional Pichincha- donde cursé hasta el 6° grado, como el mejor alumno durante toda la Primaria. Siempre saqué 20 y tuve buen rendimiento, se escogía a un alumno del 6to grado por plantel cada año.

Otra persona que marcó valores importantes en mi vida, sobre todo en la adolescencia, fue el Teniente de Bomberos y después Capitán Ángel Atencio Marín, comandante de la Brigada Juvenil, siendo voluntario del Cuerpo de Bomberos de Maracaibo, estado Zulia, al cual pertenecí por más de seis años. Allí aprendí no solo las prácticas bomberiles que me sirvieron para salvar otras vidas y la de mi familia, sino también los valores de la disciplina y abnegación.

EMPRENDIMIENTO

 

El emprendimiento del doctor José Antonio Rangel Barón se gestó en el taller de su padre (Zapatería Pichincha), cuando en los ratos libres de la escuela aprendía a reparar y hacer zapatos para caballeros y para damas en la calle Pichincha de Santa Lucía, Maracaibo. Recuerda que sus compañeros de estudios lo llamaban cariñosamente como “El zapatero”. Su padre Félix Rangel se aseguró de que se completara el aprendizaje del oficio, tras lo cual lo exhortó a avanzar en la siguiente instrucción de vida.

 Indica además: Podría decir que a los 14 años era excelente estudiante y un buen zapatero. Luego mi papá me conminó a que una vez que aprendiera un oficio pasara el siguiente. Caminé por la avenida Bella Vista, 5 de julio y Las Delicias de Maracaibo buscando trabajo. Tenía la idea de trabajar de día y estudiar en la noche para ayudar con el sustento familiar. Cuando llegué al local Carlos Julio D´Empaire, un negocio de repuestos automotrices, dije que estaba dispuesto a trabajar, debía estar a las siete de la mañana para limpiar antes de que abriera y para arreglar el depósito; allí estuve y dos años, después recomendé a mi hermano menor, Daniel Esgardo Rangel Barón, que había hecho un curso técnico de Mecánica Automotriz a distancia en Hemphil School.

Después de cinco años trabajando allí y estudiando de noche, con la liquidación, comenzamos a vender repuestos y más adelante pedimos un crédito e iniciamos un negocio que fue muy exitoso llamado RB Repuestos, RB Automotriz, en las avenidas Las Delicias y La Limpia. Así comenzamos a temprana edad nuestra carrera de empresarios. Recuerdo con mucho orgullo que con apenas 17 años compré mi primer carro nuevo sin fiador, en la empresa Lago Motors, en Maracaibo.

VIDA PROFESIONAL

 

Recién graduado de abogado el Dr. José Antonio Rangel Barón (en el año 1979) fue llamado por el presidente del Banco Occidental de Descuento (BOD), Dr. Alfredo Belloso Villasmil, para formar parte de su tren ejecutivo, con apenas 24 años de edad; acompañando además al entonces Vice Presidente Roberto Rossi Fedalle;  Gerente General Giorgio Vignalli y Consultor Jurídico Eduardo Gallegos.

También fue profesor titular de Educación Media en los liceos Jesús María  Portillo y Creación IV (Pueblo Nuevo y Mene Grande, Distrito Baralt). Además, se desempeñó como Ejecutivo de las empresas HL Boulton, Junior y Compañía, Distribuidora Chumaceiro, Corinta, Iprosa Publicidad y Copa Publicidad.

El  Dr. José Antonio señala: “En mi vida profesional fue muy importante la confianza que depositaron en mí personas como el doctor Alfredo Belloso Villasmil, en aquel entonces presidente del Banco Occidental de Descuento (BOD). Él me llevó de su mano a la dirección nacional de Mercadeo, Publicidad y Relaciones Públicas del Banco, al igual que Don Héctor García Garza y Enrique García Garza. Trabajé varios años en el banco y tuve la oportunidad de promover e inaugurar la primera oficina y sucursal en Caracas, ubicada en la Av. Las Mercedes. Propuse la primera campaña publicitaria para festejar los 25 años del banco, estableciendo el eslogan “El Banco Joven”, proyectando una imagen dinámica, renovada del banco, con la apertura de nuevas sucursales y agencias en todo el país, con lo cual duplicamos las captaciones a la vista en menos de un año·.

POLIFACÉTICO

 

Varias décadas después, el abogado zuliano, de origen merideño e hijo de inmigrantes colombianos, se ha desempeñado con acierto en funciones de Estado, como litigante, asesor estratégico y emprendedor en varias empresas del sector transporte, acuícola, de la salud, industria agroalimentaria, tecnología y en el área de urbanismo.

Dentro de las credenciales del Dr. José Antonio Rangel Barón, figura su paso por la Cancillería venezolana como director en el Gabinete del Ministerio de Relaciones Exteriores; Director general de la Alcaldía de Caracas y parlamentario en el Congreso de la República, con pasaporte diplomático en misiones en el exterior en Rusia, Irak y Centroamérica.

Su currículo da cuenta de otros estudios de postgrado en la formación en planificación y gobierno  en la Universidad Central de Venezuela, Gerencia Gubernamental en la Universidad Católica Andrés Bello; el análisis de políticas públicas en la Universidad de Israel y en previsiones políticas en Duke University de Estados Unidos, entre otras.

Sus múltiples facetas le han permitido fungir como coordinador general de la Conferencia de Partidos Políticos de América Latina (Copppal) y director jurídico de la Dirección General Sectorial de Fronteras del Ministerio de Relaciones Exteriores de Venezuela.

“La vida misma es una empresa”.

“El éxito es la felicidad, y la felicidad es un estado de conciencia que te da la satisfacción del deber cumplido, de que pusiste tu mejor empeño”.

“Mi empresa ha dado frutos: seis hijos, dos nietas. Todos unidos, integrados y trabajando”.